martes, 8 de abril de 2014

Mi Espanto

Ese día al fin acabé con tu fantasma; me funcionó el exorcismo, ya no más gemidos, ni ataques, ni ruido de muebles cayendo, ni vidrios rotos, ni arañazos desgarrando las cortinas. No más sombras arrastrándose cabeza abajo en las gradas ni pasos pesados en el segundo nivel cuando allí no había nadie.

Todo está tan tranquilo hoy, ni un sonido, ni el más mínimo suspiro; las ollas y los platos que siempre caían armando tremendo alboroto en la cocina hoy están en orden, sin movimiento. El gato duerme plácidamente panza arriba. Cierro el libro, enciendo la televisión, tomo un vaso de agua, apago la televisión, abro de nuevo el libro.  Pasa un día, una noche, una semana, un mes, casi un año, no volviste. Esta vez es real no volverás, tengo miedo, hay demasiado silencio.

Ruth Vaides

2 comentarios: