Ese día al fin
acabé con tu fantasma; me funcionó el exorcismo, ya no más gemidos, ni ataques,
ni ruido de muebles cayendo, ni vidrios rotos, ni arañazos desgarrando las
cortinas. No más sombras arrastrándose cabeza abajo en las gradas ni pasos
pesados en el segundo nivel cuando allí no había nadie.
Todo
está tan tranquilo hoy, ni un sonido, ni el más mínimo suspiro; las ollas y los
platos que siempre caían armando tremendo alboroto en la cocina hoy están en
orden, sin movimiento. El gato duerme plácidamente panza arriba. Cierro el
libro, enciendo la televisión, tomo un vaso de agua, apago la televisión, abro
de nuevo el libro. Pasa un día, una
noche, una semana, un mes, casi un año, no volviste. Esta vez es real no
volverás, tengo miedo, hay demasiado silencio.
Ruth Vaides

Excelente, es real no volverán!
ResponderEliminarQue hermoso escrito mi estimada!!!!!
ResponderEliminar